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Henri Pittier vivió una larga y productiva vida, que se inició en el pueblo de Bex (cantón de Vaud, Suiza) el 13 de agosto de 1857 y llegó a su término en Caracas el 27 de enero de 1950. A tal punto fue interesante y fructífera que aún a los 90 años colectaba plantas en el bosque nublado de Rancho Grande (Sloanea guianensis subsp. stipitata, Pittier VEN-15422) y a los 92 años publicaba sobre la «Erosión de los suelos: sus causas y daños» (Pittier, 1949).
Su vida se desarrolló en cuatro países Suiza, Costa Rica, Estados Unidos y Venezuela y, en cada uno de ellos, contribuyó en gran medida al avance de los conocimientos científicos y a su aplicación en la conservación de los recursos naturales.
En esta página web no podríamos abordar en detalle la totalidad de la obra de Henri Pittier, llena de descubrimientos e iniciativas que marcaron para siempre la historia de Venezuela. La información que presentamos aquí se limita a resumir lo que metafóricamente pudiéramos llamar sus «cuatro vidas»; somos conscientes, sin embargo, de que estas líneas solo reflejan de manera parcial la magnitud de sus aportes en cada uno de los países que visitó, aportes de gran actualidad en el marco de las preocupaciones globales sobre conservación. Asimismo, hemos concentrado los esfuerzos en describir su fase venezolana, que se inicia en 1919 y termina en 1950, cuando muere en la ciudad de Caracas.
A todos aquellos que quieran conocer más en detalle la vida y obra de este personaje, los invitamos a consultar la bibliografía especializada que proponemos en esta página web y sobre la cual hemos basado la mayoría de las investigaciones que sustentan la exposición.
Henri Pittier fue un niño curioso e inteligente, criado en el seno de una familia humilde. Fascinado por los paisajes naturales y las plantas que lo rodeaban en la región de Bex, su pueblo natal, las ciencias naturales lo atrajeron desde la infancia. El sólido sistema educativo suizo, ya reconocido internacionalmente desde el siglo XIX, le permitió adquirir una robusta formación en Geografía y Ciencias Naturales, así como desarrollar un intenso programa de investigaciones y publicaciones botánicas en los Alpes. Su colaboración más prolífica la realizó con el botánico belga Théophile Durand, con quien llevó a cabo estudios importantes en el cantón de Vaud, en la región occidental de Suiza.
A los 30 años, Henri Pittier ya contaba con una licenciatura en Ciencias Naturales por la Universidad de Lausana y un doctorado por la Universidad de Jena. Años más tarde, el destacado agrostólogo Eduard Hackel —especialista en la familia de las gramíneas (Poaceae), internacionalmente reconocido— describiría numerosas especies nuevas para la ciencia a partir de los especímenes de herbario que su corresponsal le enviaba desde Latinoamérica.
1857 (13 de agosto) Nace en Bex, cantón de Vaud, en la Suiza francófona.
1859 Charles Darwin publica El origen de las especies, obra fundamental para el desarrollo de las ciencias naturales modernas.
1864 Inicia la escuela primaria en Fenalet, Vaud.
1866 Se funda en Vevey, Vaud, la Anglo-Swiss Condensed Milk Company, una de las empresas que darían origen al actual Grupo Nestlé.
Henri Nestlé adaptó el escudo de armas de su familia para crear el primer logo de la compañía.
1870 Una herida de infancia en el pie derecho lo obliga a permanecer en reposo durante dos años.
1870 (27 de junio) Venezuela promulga el Decreto de Instruc-ción Pública, Gratuita y Obligatoria.
1874 Suiza aprueba una nueva Constitución Federal que amplía los derechos políticos e introduce el referéndum facultativo a nivel federal.
(11 de julio) Se crea el Museo Nacional de Venezuela, antecedente del actual Museo de Ciencias de Caracas.
1877 Obtiene el Bachillerato en Ciencias Físicas y Naturales en la Academia de Lausana, Vaud, y es contratado como profesor de Ciencias Naturales y Geografía en el Colegio Henchoz, en Château-d’Œx.
1882 Se casa en Suiza con Jenny Adeline Hefti; tendrán tres hijos: Mathilde, Hans Silvius y Rose.
Emprende con el botánico belga Théophile Durand el Catálogo de la Flora Vaudoise, publicado hasta 1887.
1883 Se inaugura el Ferrocarril Caracas – La Guaira.
1886 Dicta cursos de Geografía en la Academia de Lausana, Vaud.
Su insaciable sed de conocimiento lo llevó a aceptar importantes retos profesionales, en los que la aventura y el descubrimiento científico fueron fundamentales. Su emigración a América en 1887, llamado por el gobierno de Costa Rica como institutor (educador), marca el punto de partida de una nueva etapa de su vida, lejos de los Alpes suizos natales, que no volvería a ver.
Su fascinación por la inmensa diversidad biológica y cultural centroamericana lo llevó a fundar importantes instituciones científicas y ambientales en Costa Rica. La publicación de los primeros mapas e inventarios vegetales de la región constituye una prueba fehaciente de sus esfuerzos por describir la rica diversidad ecológica, biológica y cultural que descubrió.
1887 Finaliza su etapa en el Colegio Henchoz y emigra a Costa Rica. Llega a San José contratado por el gobierno como profesor de Geografía y Ciencias Naturales. Imparte cursos en el Liceo de Costa Rica y en el Colegio Superior de Señoritas.
1888 Participa en los primeros trabajos científicos que darían origen al Museo Nacional de Costa Rica y asume la dirección del Instituto Meteorológico Nacional.
1888 (30de julio) A partir de sus observaciones, Costa Rica protege una franja boscosa del volcán Barva para preservar los manantiales de las provincias de Heredia y Alajuela.
1889 Fallece su primera esposa, Jenny Adeline Hefti.
1891 Se casa en Costa Rica con Guillermina Josefa Fábrega, de familia panameña; tendrán tres hijos: Margarita, Emilio y Teresa.
1891 Inicia con el botánico belga Théophile Durand la Primitiae Florae Costaricensis, obra que se extiende durante la siguiente década.
1893 Se publica el Index Kewensis, uno de los primeros grandes catálogos internacionales de nombres científicos de plantas con semilla.
1895–1896 Wilhelm Röntgen, en Alemania, descubre los rayos X, y Henri Becquerel, en Francia, demuestra la existencia de la radioactividad natural.
1900 Explora la flora de la región del Canal de Panamá, entonces en construcción.
1902 Trabaja durante dos años para la empresa esta-dounidense United Fruit Company, líder bananera en Centroamérica, investigando las plantaciones y sus problemas agrícolas.
Tras adquirir una experiencia excepcional en las áreas de biodiversidad y desarrollo agrícola, sus talentos fueron reconocidos por el prestigioso Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, que lo contrató en 1905 como experto en botánica tropical. Su período «norteamericano», asociado a instituciones tan prestigiosas como el Smithsonian Institution, consolidó su reconocimiento internacional.
Al finalizar esta etapa de su vida, Henri Pittier contaba ya con una formación enciclopédica que abarcaba disciplinas tan diversas como la geología, la sismología, la meteorología, la botánica, la agricultura, la conservación y la etnografía.
1905 Ingresa al Departamento de Agricultura de los Estados Unidos como «Agente Especial en Investigación Botánica en Agricultura Tropical».
1905 El II Congreso Internacional de Botánica, reunido en Viena, Austria, adopta las primeras reglas internacionales de nomenclatura botánica.
Desde Berna, Suiza, Albert Einstein publica su teoría de la relatividad especial.
1906 Realiza exploraciones botánicas en el valle del río Cauca, en Colombia.
1908 Publica en Washington, Estados Unidos, el Ensayo sobre las plantas usuales de Costa Rica.
1909 Tras divorciarse de Guillermina Fábrega, se casa en Estados Unidos con Charlotta S. Falk Pettigrew, quien lo acompañará a Venezuela. No tendrán hijos.
1909 Suiza establece formalmente sus relaciones con Venezuela abriendo un consulado honorario en Caracas.
1910 Prosigue sus exploraciones botánicas y etnográficas en la región del Canal de Panamá y el Darién.
1912 Publica el mapa geográfico de Costa Rica.
1913 Viaja por primera vez a Venezuela, contratado por el gobierno venezolano durante la presidencia de Juan Vicente Gómez (1908-1935), para asesorar la creación de la primera escuela de agricultura.
1914 Comienza la Primera Guerra Mundial. Suiza reafirma su neutralidad. Ese mismo año se inaugura el Canal de Panamá.
(1 agosto) Se inaugura el Parque Nacional Suizo, creado en la Baja Engadina, cantón de los Grisones, como el primer parque nacional de los Alpes.
En 1919, Venezuela atravesaba una etapa de importantes transformaciones económicas e institucionales. Después de realizar varias visitas exploratorias al país, Henri Pittier fue contratado por el ministro de Relaciones Exteriores del gobierno de Juan Vicente Gómez. Su misión era fundar y dirigir las primeras instituciones de investigación agrícola y de recursos naturales vegetales del país, siguiendo los logros alcanzados en Costa Rica.
A la edad de 63 años, Henri Pittier aceptó el reto e inició la creación y dirección de instituciones precursoras del estudio y la gestión de los recursos naturales y del área ambiental. La más importante de ellas fue el Museo Comercial e Industrial de Venezuela, institución que no solo coordinó el inventario del patrimonio vegetal —principalmente de especies forestales—, sino que se encargó de colectar especímenes que dieron testimonio de la morfología, la geografía, la ecología y los usos de las especies.
El Museo Comercial e Industrial de Venezuela se convirtió en lo que hoy podría definirse como un «Centro de Investigación y Conservación de la Biodiversidad», desde el cual se coordinaron expediciones a diferentes regiones del país, efectuadas por Pittier solo o acompañado por un incipiente núcleo de jóvenes biólogos en formación. La labor de investigación efectuada en el Museo Comercial, precursor del actual Herbario Nacional de Venezuela (VEN), se apoyó también en la biblioteca de botánica creada por Pittier, considerada en su época como una de las más completas de Suramérica. La intensa actividad de publicación nacional e internacional desarrollada durante esta época contribuyó a destacar, por primera vez, la megadiversidad de la flora venezolana.
1914 El reventón del pozo Zumaque (MG-1), en Mene Grande, Zulia, marca el inicio de la era petrolera venezolana.
1917 Dirige la primera estación experimental de agricultura, en Cotiza, Caracas, precursora de la Facultad de Agronomía de la Universidad Central de Venezuela (UCV), y publica la Clave analítica de las plantas fanerógamas de Venezuela.
1917 (19 de junio) Se crea la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales de Venezuela.
1918 Adquiere una explotación agrícola en el estado Carabobo, la Hacienda Guaremales, cuya actividad comercial fracasa.
1918 (octubre) La pandemia de influenza se propaga por Venezuela y provoca una grave crisis sanitaria.
1919 Tras renunciar al Departamento de Agricultura de los Estados Unidos y con 62 años, se establece definitivamente en Venezuela como asesor del gobierno nacional.
1919 La neutralidad permanente de Suiza recibe reconocimiento internacional en el Tratado de Versalles.
1920 Publica en Caracas el Mapa ecológico de Venezuela, primera representación científica de sus formaciones vegetales, con datos de cultivos, vías y centros mineros.
1920 Suiza ingresa en la Sociedad de Naciones, cuya primera Asamblea General se celebra en Ginebra, su sede central.
1921 Crea y dirige durante diez años el Museo Comercial e Industrial de Venezuela, precursor del Servicio Botánico y del Herbario Nacional, y forma a la primera generación de botánicos venezolanos.
1922 (14 de diciembre) El reventón del pozo Barroso II, en Zulia, confirma la magnitud del potencial petrolero de Venezuela.
1926 Publica en Caracas el Manual de las plantas usuales de Venezuela, síntesis de más de una década de trabajo que reúne el saber científico y popular sobre una flora entonces estimada en cerca de 6.800 especies.
1927 Recibe el título de Doctor Honoris Causa de la Universidad de Lausana, Suiza.
1928 Alexander Fleming descubre la penicilina en Londres.
1929 El crac de la Bolsa de Nueva York marca el inicio de la Gran Depresión mundial.
1931 Dirige durante dos años el Observatorio Meteorológico Nacional de Cagigal.
1933 (24 de julio) Se instala formalmente la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales de Venezuela, creada por ley en 1917.
1936 Dirige el Servicio Botánico del Ministerio de Agricultura y Cría.
1936 (25 de febrero) Se crea el Ministerio de Sanidad y Asistencia Social, como parte del proceso de modernización de las instituciones científicas y sanitarias de Venezuela.
(junio–julio) Se promulga la Ley de Defensa contra el Paludismo y se crean la Dirección de Malariología y la Escuela de Expertos Malariólogos, bajo la dirección del médico e investigador Arnoldo Gabaldón.
1937 Tras proponer al gobierno la protección de los bosques de la Cordillera de la Costa, Pittier impulsa la creación del Parque Nacional de Rancho Grande, el primero de Venezuela, decretado por el presidente Eleazar López Contreras.
1938 (20 de febrero) Se inaugura el Museo de Bellas Artes de Caracas, obra de Carlos Raúl Villanueva.
(17 de octubre) Se crea el Instituto Nacional de Higiene, orientado a la investigación, la docencia y la vigilancia sanitaria.
1939 Comienza la Segunda Guerra Mundial. Suiza mantiene su neutralidad.
Suiza establece formalmente su representación diplomática en Venezuela abriendo una legación en Caracas.
1940 (12 de octubre) Venezuela firma en Washington (EE. UU.) la Convención para la Protección de la Flora, de la Fauna y de las Bellezas Escénicas Naturales de los Países de América, uno de los primeros instrumentos interamericanos de conservación de la naturaleza.
1943 Una nueva Ley de Hidrocarburos reorganiza la relación entre el Estado venezolano y las petroleras y aumenta la participación fiscal.
1945 Inicia, junto con los botánicos Tobías Lasser, Ludwig Schnee, Zoraida Luces de Febres y Víctor Manuel Badillo, la publicación del Catálogo de la Flora Venezolana, obra fundamental para el conocimiento y clasificación de la flora del país.
1945 Tobías Lasser, discípulo de Pittier, funda el Jardín Botánico de la Universidad Central de Venezuela (UCV) y continúa su legado científico.
1946 Dirige el Departamento de Investigaciones Forestales del Ministerio de Agricultura y Cría.
1947 Comienza la Guerra Fría.
1948 Pittier publica Notas sobre la crisis de agua en la parte central de Venezuela, donde advierte sobre la importancia de los bosques para la conserva-ción y regulación de las aguas.
1950 (27 de enero) Fallece en Caracas; sus restos reposan en el Cementerio General del Sur.
1953 (24 de mayo) En su honor, el Parque Nacional Rancho Grande es rebautizado como Parque Nacional Henri Pittier.
El Servicio Botánico, fundado en 1936, dio cierta continuidad institucional al Museo Comercial y garantizó que las actividades de colecta e inventario de la flora nacional siguieran realizándose en varias regiones de Venezuela. Como director de este nuevo servicio, adscrito al Ministerio de Agricultura y Cría, Henri Pittier ejerció una influencia importante sobre las iniciativas de conservación y gestión de los recursos naturales del país, lo que facilitó la restauración de las valiosas colecciones conservadas en el antiguo Museo Comercial, que no disponían de las mejores condiciones.
Desde 1936 hasta su muerte, en 1950, Henri Pittier ocupó el cargo de director de este Servicio; es justamente en esta época cuando mantuvo una correspondencia muy activa con botánicos de todo el mundo. En los archivos de la biblioteca del Jardín Botánico de Ginebra se conservan decenas de cartas que Henri Pittier envió a renombrados botánicos suizos, en las que con frecuencia se abordaba el envío de especímenes de herbario de la flora venezolana o el intercambio de literatura botánica. Con ello, Pittier buscaba reforzar la presencia venezolana en los más importantes centros botánicos internacionales.
Durante los últimos quince años de su vida, la obra de Henri Pittier dejó de ser la obra de un solo hombre y el
producto de una sola voluntad, para convertirse en el reflejo de un esfuerzo mancomunado. Un grupo de jóvenes
venezolanos afines a los estudios botánicos se formó con Pittier en el marco de las actividades del Servicio
Botánico, y posteriormente dio continuidad a sus trabajos y a la formación de las siguientes generaciones de botánicos. Entre los primeros venezolanos de esta generación podemos mencionar a Zoraida Luces, Tobías Lasser, Víctor Badillo y Francisco Tamayo. El botánico alemán Ludwig Schnee, doctorado por la Universidad de Múnich, se integró a este equipo a partir de 1942. A partir de varios de estos botánicos se fundaron otros grandes herbarios en Venezuela, como el Herbario del Instituto Pedagógico de Caracas, creado por Francisco Tamayo, y el herbario de la Facultad de Agronomía de la UCV, creado por Víctor Badillo y Ludwig Schnee.
El herbario del Servicio Botánico contenía principalmente plantas colectadas por Pittier; sin embargo, dos naturalistas venezolanos contribuyeron a su enriquecimiento ya desde los tiempos del Museo Comercial. En primer lugar, el renombrado Dr. Alfredo Jahn y en segundo lugar el bachiller José Saerd’Heguert.
La contribución de Henri Pittier a la formación de la primera generación de botánicos venezolanos es probablemente uno de los legados más importantes que dejó en el país.
Cada uno de los 3.300 herbarios del mundo alberga una colección de ciencias naturales que preserva plantas secas, prensadas e identificadas con una etiqueta que indica el nombre científico de la planta y aporta datos precisos sobre su aspecto, distribución geográfica, fecha de colección, ecología y usos. De esta manera, cada espécimen representa un valioso testimonio de la presencia de una planta en un lugar y en un momento determinados de la historia del planeta.
Los casi 30.000 especímenes colectados por Henri Pittier en diversas regiones de Venezuela entre 1919 y 1950 forman parte actualmente de la colección patrimonial del Herbario Nacional de Venezuela (VEN). Se han identificado duplicados de la colección Pittier en al menos 27 instituciones internacionales, entre las que destacan el Jardín Botánico de Ginebra, el Jardín Botánico de Zúrich, el Instituto Smithsonian en Washington, el Jardín Botánico de Nueva York, los jardines botánicos de Múnich y Berlín, el Museo de Historia Natural de París y el Jardín Botánico de Kew, en Londres.
Con sus 460.000 especímenes, el Herbario Nacional de Venezuela (VEN) es el más diverso del país y está considerado como uno de los más importantes del Neotrópico. Es digno heredero del Museo Comercial e Industrial de Venezuela, del Servicio Botánico y de la tradición científica de los botánicos fundadores. Esta institución continúa realizando exploraciones botánicas en todas las regiones venezolanas. La información científica obtenida se utiliza para documentar la diversidad florística nacional y evaluar los factores que amenazan su conservación.
Los objetivos que Pittier estableció para el estudio de la flora venezolana presentan elementos que posteriormente adquirirían relevancia en iniciativas internacionales como la Convención sobre la Diversidad Biológica (CDB), que promueve la descripción de la biodiversidad con el fin de conservarla. Estos valores siguen vigentes a través del programa de investigación que ejecuta el equipo botánico de VEN.
Un sinnúmero de especies colectadas y catalogadas por Pittier se encuentran amenazadas, y otras probablemente se han extinguido por completo a causa de la destrucción del hábitat natural de sus poblaciones. Los especímenes representativos colectados en la primera mitad del siglo XX son el punto de partida para el desarrollo de campañas de conservación y una fuente indispensable de información genética para los proyectos de reforestación.
El valor y la diversidad científica de un herbario se evalúan principalmente con dos criterios: en primer lugar, el número total de especímenes que alberga la colección, normalmente asociado a una amplia diversidad de especies y regiones geográficas; y, en segundo lugar, el número de especímenes denominados «tipo».
Estos últimos son fundamentales para el sistema de clasificación vegetal, ya que se han utilizado para la descripción de nuevas especies para la ciencia. De esta manera, el espécimen «tipo» constituye la referencia única e irremplazable, asociada de forma permanente al nombre de una planta. Dado que su consulta es obligatoria para definir correctamente la identificación de las especies, numerosos herbarios han realizado importantes esfuerzos para digitalizar estas colecciones y facilitar su consulta en línea.
Investigaciones preliminares indican que VEN contaría con más de 8.000 colecciones tipo, que representan todos los estados del país, pero se concentran en zonas de altísimo endemismo biológico, como la Guayana venezolana (tepuyes), los bosques nublados de la Cordillera de la Costa y los bosques altomontanos de los Andes.
Alrededor de 432 especímenes «tipo» fueron colectados por Pittier, la mayoría procedentes de la Cordillera de la Costa y los llanos venezolanos. Muchos de ellos pertenecen a su familia vegetal predilecta, las Fabaceae, en la que se encuentran especies como el guamo (Inga spp.), el cují (Prosopis spp.) o la rosa de montaña (Brownea spp.).
La diversidad vegetal del planeta aún no ha sido documentada en su totalidad. Los científicos estiman que cerca del 30 % de las especies están a la espera de ser descritas, y muchas de ellas ya se encuentran en los herbarios, esperando ser identificadas. La importante colección de VEN, así como el subconjunto de especímenes de Pittier, adquieren de esta manera una importancia capital para el inventario completo de nuestra flora.
Desde principios del siglo XIX hasta nuestros días, las maderas de calidad se consideran un auténtico «oro vegetal» y forman parte fundamental de los programas de inventario biológico en los países tropicales.
Debido a su gran importancia económica y a su valor estratégico como producto de exportación, los gobiernos han mostrado un interés particular por documentar las especies forestales, su distribución geográfica y, eventualmente, las técnicas necesarias para su cultivo extensivo.
Las investigaciones botánicas de Pittier se enmarcaron plenamente en la lógica de desarrollo forestal que caracterizó a Venezuela a principios del siglo XX. De hecho, una gran parte de las actividades llevadas a cabo en el Museo Comercial e Industrial de Venezuela, así como varias de sus publicaciones (p. ej. Contribuciones a la dendrología de Venezuela, 1926), estuvieron dedicadas al estudio y a la creación de la más importante colección de maderas venezolanas (xiloteca), que hoy forma parte integral del Herbario Nacional de Venezuela (VEN).
La colección de maderas reunida por Henri Pittier llegó a ser extremadamente importante, tal como lo manifiestan sus propias palabras: «En cuanto a la colección de maderas, clasificadas por autoridades en la materia, no tiene rival en Suramérica» (Texera, 1991, La exploración botánica en Venezuela).
Las especies maderables venezolanas, componentes fundamentales del bosque primario, se encuentran gravemente amenazadas debido a su comercio poco sostenible y, en gran parte, ilegal. Estas amenazas no solo ponen en riesgo a las especies y sus comunidades, sino que también alteran el frágil equilibrio de los bosques y del conjunto de especies vegetales y animales que allí se desarrollan.
La Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) procura reglamentar el tráfico ilegal de productos forestales. En este contexto, el Herbario Nacional de Venezuela representa una herramienta indispensable para identificar las principales especies amenazadas y las regiones en las que se encuentran de manera natural. Así, los especímenes que desde hace más de 100 años salvaguarda el Herbario Nacional constituyen un poderoso instrumento para el desarrollo de políticas de gestión sostenible de los recursos forestales.